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Miércoles, 10 de marzo de 2010
 
 

De mitos y leyendas de Torata
Cuenta una leyenda que cada noche de luna llena baja del cerro un toro arrastrando una cadena de oro a beber agua del río y luego retorna para cuidar los tesoros que hay en ella. Los pobladores se han resignado a no ver al mítico torito por sus valles y solo se conforman con apreciar al que tienen como monumento en la entrada de la villa. En Semana Santa y en la Fiesta de las Cruces cientos de personas realizan la dura tarea de subir el cerro para hacer pagos a la tierra. También se ve la presencia de curanderos y chamanes que llegan a la cima para hacer sus rituales. Sin embargo, el INC y el gobierno regional están viendo la posibilidad de restringir estas visitas, pues el lugar ha sido puesto en valor y solo se espera la aprobación para ejecutar los proyectos de restauración y conservación.

Abre el baúl
A pocos kilómetros de Torata se alza imponente el Cerro Baúl. Su nombre se debe a que la forma de la cima del cerro se parece a un baúl, aunque para nuestros ojos se asemeja más a la figura de un ataúd. ¿Qué sorpresas esconde este baúl gigante? Pues se trata de un complejo arqueológico perteneciente a la cultura Wari. Subir a la cima, donde se puede apreciar todo el paisaje de la región, es todo un deporte de aventura extrema. Su ascenso tarda aproximadamente 45 minutos y todo el recorrido una hora. Entre sus muros hay estructuras en forma de D -típica de los Wari- y otras interesantes edificaciones que bordean la cumbre.

Verde paisaje
El panorama que se observa a lo largo del río Torata es sumamente acogedor. Sol, aire puro y un valle rico en árboles frutales como paltos, higueras damascos y nísperos son una gran idea para una caminata, paseos a caballo o hacer camping. Definitivamente, en esta campiña que derrocha verdor se puede gozar de la frescura del campo.

Agua es vida
Nos dijeron que la quinta caída de agua más grande del Perú estaba muy cerca de Torata, así que ni cortos ni perezosos nos dirigimos hacia el lugar. Esta catarata nace a consecuencia del trasvase del canal de Pasto Grande hacia el río Torata. Tiene una caída de 150 metros de altura y está rodeada de un impresionante paisaje natural con formaciones rocosas y vegetación nativa. Su ubicación exacta está en el poblado de Yacango, a 15 minutos en auto desde Torata. Para llegar es indispensable rentar un auto, pues todavía no existe transporte público que te conduzca hasta esos lares.  Una vez ahí, se emprende una caminata de casi 20 minutos, así que para que no le suceda lo que a nosotros que quedamos casi desfallecidos con el ‘trekking’, recomendamos a los viajeros ir bastante preparados: usar zapatillas y gorra, llevar repelente para moquitos y mucha pero mucha agua.

Dónde alojarse
Para comodidad del turista se ha construido el complejo turístico Cerro Colorado, localizado en lo alto de una montaña desde donde se tiene una vista privilegiada de Torata y su campiña. Este complejo cuenta con ambientes de hospedaje para parejas y familias con todas las comodidades del caso, incluso con servicio de cable e Internet. Además de sala de eventos, restaurante y áreas recreativas para niños. Queda claro que ya no hay pretextos para dejar de visitar esta parte del país. (Yanina Manrique, enviada especial)