58
Miércoles, 3 de marzo de 2010
 
 

Brasil ¡Viva el carnaval!
Los carnavales de Río y Sao Paulo se lucieron este año. Miles de espectadores asistieron a Brasil para disfrutar del tradicional carnaval que en Río de Janeiro congregó a 800 mil turistas –superando largamente los 710 mil del año pasado- y un total de tres y medio millones de participantes bailaron y participaron en los 465 grupos de carnaval de calle que movieron más aún los cuatro días de fiesta del Rey Momo.

Madonna y Beyoncé
En la Sapucaí más de 240 mil personas vivieron la fiesta. Madonna, Beyoncé y Paris Hilton, participaron de cuatro días intensos de desfile y desenfreno total. Según la Secretaría de Turismo de Río de Janeiro, los turistas confirmaron que el espectáculo superó toda expectativa, que los visitantes contribuyeron a generar un movimiento financiero que llegó a los $528 millones, el 93% de los extranjeros dijeron que pretenden retornar en este mismo período y un 98% afirmaron que recomendarían la ciudad a un amigo. ¿Sabrá de estas cifras el alcalde de Barranco?

São Paulo vibra
En el Sambódromo de São Paulo, 110 mil personas asistieron al desfile de las escuelas de samba de la ciudad. La gran campeona fue Rosas de Oro que este año llevó a la pasarela paulista de samba el enredo “Cacau: Un Grano Precioso que se transformó en Chocolate sin duda se transformó en el mejor presente!”

En Recife y Olinda
Las ciudades de Recife y Olinda, en el estado de Pernambuco, conocidas como los mejores lugares para celebrar estas fiestas, congregaron a miles de turistas que se confundían con los coloridos e imponentes disfraces de los grupos del carnaval de Recife; artistas y orquestras que pusieron a bailar a todos al ritmo de maracatú, frevo, forró, pagode, ciranda, coco, rock y hasta música electrónica.

Muñecos gigantes
En Olinda las avenidas y plazas lucían multicolores decoraciones y los tradicionales muñecos gigantes invitaban a todos a participar en los grupos de carnaval y cortejos. En Pernambuco, se vive intensamente la libertad y la mezcla de culturas y razas que bailaron al ritmo de las cerca de doscientas orquestas que recorrieron las calles de Olinda al ritmo del frevo, axé bahiano, marchas y samba.