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Miércoles, 20 de enero de 2010
 
 
 

Nos escriben

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Martes 27 de julio
Estimado Guillermo Reaño, en estos momentos la Región Ica alberga su segundo paraíso después de la Reserva de Paracas, y desde ya este es un triunfo de la constante lucha que se ha forjado desde el año 2006. Recuerdo cuando tuvimos una reunión con el presidente regional donde se dialogó para elaborar el expediente técnico para la creación del área de protección del cual el suscrito es parte de ello conjuntamente con los demás miembros a los que se hace mención.

La GERENCIA DE RECURSOS NATURALES Y GESTION DEL MEDIO AMBIENTE HACE SUYO ESTE TRIUNFO Y LO COMPARTE CON TODOS,  de la misma forma permítame decirle, amigo, usted así como los demás colegas suyos de la revista Viajeros han sido los portavoces y promotores que día a día han difundido la riqueza de la biodiversidad que alberga la bahía de san Fernando – Marcona. Esto es digno de reconocerlo, sin ese apoyo no se hubiera seguido con este proceso. Desde aquí en adelante nos queda proseguir y fortalecer con otros proyectos el sostenimiento de este paraíso que servirá en el futuro como destino turístico.

Juan Alberto Meza Albinagorta
albinagorta7@hotmail.com

 
Lo recordamos perfectamente. En el verano del 2006 visitamos al presidente regional de Ica, don Rómulo Triveño y en presencia de varios funcionarios de su gobierno, uno de ellos el remitente de esta misiva Juan Albertro Meza, expusimos nuestro propuesta de intervención en la zona. Triveño se jugó desde un primer momento el partido por recuperar San Fernando y concretar la creación de un Área de Conservación Regional en lo que convenimos en llamar las Lomas de San Fernando. Y sus funcionarios también, ellos y la CAR Ica monitorearon el último tramo de un proceso que deberá culminar cuando el SERNANP le de a la Zona Reservada de San Fernando su ulterior estatus de conservación.
 
 

CONTACTOS Y REFERENCIAS

Jueves, 7 de agosto de 2008
Los felicito por el boletín. También soy un viajero empedernido y tengo publicados dos libros sobre “experiencias viajeras”, mucho me gustaría alcanzarles ambos textos, apreciaré me indiquen su dirección.
Iván La Riva
ivanlariva@hotmail.com

 
Magnífico. Tanto en Solo para Viajeros como en VOL, así como en el portal de turismo de Terra que estamos administrando, hay sitio para todos los que amamos viajar y escribir sobre nuestras aventuras. Gracias por la confianza. Nos puede ubicar en el teléfono 2722008.
 
 

UNIDOS POR EL BOSQUE DE PÓMAC

Jueves, 31 de julio de 2008
El caso de Pomac ilustra bien una situación que pone realmente en la indefensión a las áreas protegidas. Sabemos que las áreas protegidas son protegidas no porque en ellas nada pueda hacerse ni porque las resguarde un ejército, sino  que son protegidas por la Ley contra todo aquello que afecte sus objetivos de conservación; es decir, están protegidas legalmente. Si la aplicación de la ley tarda o no llega las áreas protegidas están en realidad desprotegidas. Cuando no hay presupuesto para contar con guardaparques o para que éstos puedan hacer su trabajo, es fácil que ocurran hechos que ponen en riesgo la integridad y los objetivos de las áreas protegidas sin que sean siquiera reportados y por tanto la Ley no actúa.

En muchos casos aún con las denuncias presentadas el sistema funciona en contra: dilaciones, jueguitos formales, trampitas de esas que no se quiere erradicar (como lo amparos abusivos y las denuncias a los funcionarios de áreas protegidas que cumplen con su deber por policías, jueces y fiscales que no cumplen con el suyo), entonces la ley no se aplica, o se aplica mal, en muchos casos porque esos señores policías, fiscales y jueces parecen creer que, en realidad, no es un tema importante, que es irrelevante que se pesque con dinamita, o que se tale unos cuantos árboles o se cacen unos monos; en otras ocasiones porque se emplea malas artes y hay un amplio espacio para pensar en componendas y corrupción.
Y, el colmo de los colmos, aún en los casos en que luego de larga lucha legal la autoridad nacional de áreas protegidas gana los juicios -como este caso de la invasión a Pomac, o el de los invasores en Chacamarca- son autoridades del propio gobierno, todos ellos, como los otros funcionarios antes mencionados, parte del propio estado que tiene un mandato constitucional de conservar las áreas protegidas, quienes dilatan la aplicación de la sentencia. Aquí, a este nivel de autoridades políticas, además de los ingredientes mencionados, se añade el "político" o el "social", para justificar la permanencia de los invasores. Realmente le tocará al Ministerio del Ambiente y al nuevo Servicio Nacional de Áreas Naturales Protegidas demostrar que si pueden hacer la diferencia. Ahora no habrá "falta de voluntad política". Y todos debemos apoyarlos. Y, sí, sería muy bueno una campaña como la de Bahuaja, pero como ya lo hemos conversado antes, cuando no hay espacio para "ganar cámaras", como si lo hay cuando se trata de actuar contra las grandes industrias extractivas o contra ciertos sectores del gobierno, muchos compañeros de ruta prefieren no mojarse. Ahí si no son tan viajeros. Una lástima. Pero igual, el tema es tan importante que vale la pena seguir en la lucha. Felicitaciones por poner el tema en el tapete.
Gustavo Suarez de Freitas
gsuarezdefreitas@hotmail.com

 
Las precisiones que hace Gustavo Suárez de Freitas son clarísimas: si el Estado es incapaz de proteger a las ANPs utilizando la ley, estamos fritos.  Es urgente, entonces, acudir a la sociedad civil para que ésta –con su voz y su protesta- impongan un nuevo statu quo. Si lo hicimos en Candamo, ¿por qué no creer que lo podemos hacer en Pómac? Es cuestión es estar unidos y empezar a movilizarnos…
 

 

Un tema que todos empezamos a levantar, obligados por la abrumadora evidencia, es la presencia del delito organizado en los bosques del Perú. Pienso, salvo mejor parecer, que este es también el caso en el bosque de Pómac, tanto en el carbón como en la invasión de tierras.

Lo interesante del delito organizado es que sin falta hay peces gordos, políticos y económicos, involucrados hasta el cuello. Es hacia estos que debemos apuntar, desenmascararlos y llevarlos ante la justicia. De lo contrario, es demasiado fácil enarbolar el discurso populista según el cual se trata siempre de gente pobre afrentada por los desalmados pitucos conservacionistas. Hay otras aristas del problema; pero esta me parece fundamental.
Ernesto Ráez
eraezluna@yahoo.com

 
Ernesto Ráez, para los que no lo conocen, fue el mastre de campo de la exitosa campaña Salvemos Candamo y es, en la actualidad, una de las voces más autorizadas para hablar de conservación y manejo de los recursos naturales. Ráez tiene razón cuando alerta sobre la pertinencia de enhebrar bien todos los cabos para organizar una campaña por Pómac que no nos convierta en “perros del hortelano” de fácil descalificación.
 
 

Amig@s: En el caso de Pómac se está haciendo caso omiso a lo que la ley manda aprovechando la débil constitución y presencia del Estado en esa zona (como en muchas otras). La sentencia ya está dictada y en resumen lo que sucede es que los invasores han coimeado a la policía y presuntamente a autoridades para que no se produzca el desalojo final.

La policía no se mete porque están amenazados y argumentan que no tienen recursos para hacerlo. Es decir, si el Estado quisiera realmente sacarlos, podría pagar y financiar tal acción, no obstante no lo hace porque no le interesa y no lo ve como una de sus prioridades. Además, hay mucho dinero en juego, ya que los invasores han invertido bastante en lo que ahora tienen ilegalmente.

Han talado el bosque y le han dado un uso agrícola. Para tal fin han metido bastante capital, el cual no están dispuestos perder. En mi opinión, creo que este caso es emblemático porque no se trata de taladores o traficantes de maderas migratorios que se mueven según vayan obteniendo madera. No. Estos señores están totalmente identificados y se han convertido en traficantes de tierras y en pequeños empresarios que se sientan en la ley, en la identidad cultural y los valores arqueológicos y biológicos.

No creo que sea este el caso de un capricho de pitucos conservacionistas contra gente pobre, pues estos patas (foráneos en su gran mayoría) tienen bastante billete. No es un capricho de pitear por unos pobres pobladores que no tienen nada y viven a expensas del bosque. Los perjudicados en esto somos todos nosotros y en especial los pobladores de la zona que ven alterado su entorno. No existe acá un discurso populista, simplemente lo que se pide es que se haga cumplir la ley y que se recuperen los terrenos de un santuario histórico invadido para poder iniciar la recuperación de su integridad biológica y arqueológica.

No encuentro el elemento "populista" que argumenta Ernesto. La denuncia que se hace en este caso como lo vuelvo a señalar es exigir que se cumpla la ley, nada más. Con respecto a lo que comenta Gustavo, existen muchos medios de comunicación interesados en informar y colaborar con la campaña en exigir que se haga justicia en Pómac. Y no solo en esta zona sino donde el Estado por fin deba tener presencia verdadera. Nuevamente, para este caso, es necesario que el Estado tome al toro por las astas y haga lo que deba de hacer, defender lo que le corresponde a los peruanos y no a una manga de personas.

Los medios de comunicación denuncian (unos con pruebas, otros sin muchas pruebas, es verdad) e invocan a que las autoridades cumplan bien su rol. No se puede desde una tribuna informativa o como ciudadano denunciar e interferir con un trabajo que no nos corresponde (ganas de hacerlo no me faltan). No obstante, es momento de unir fuerzas, crear alianzas y ayudar a empujar la pesada carreta de la justicia y el respeto de los recursos naturales y culturales del país.

Si bien es cierto, que la tala hormiga posiblemente continúe en Pómac debido á una falta de oportunidades y de un aprovechamiento mejor del bosque, tal actividad puede ser combatida y controlada una vez que se recupere el santuario y se le dé un uso que beneficie a los pobladores locales. No se le puede decir así de simple al poblador que no tale cuando tal vez lo haya hecho desde hace años, pero sí se le puede educar y formar en técnicas de mejor aprovechamiento de su bosque que le permitan obtener ingresos para "parar la olla". Es bueno que hayan comentarios ya que todos contribuyen a que de una vez por todas hagamos algo.
Enrique Angulo
eangulopratolongo@gmail.com

 
Para Angulo se trata de un asunto legal, de aplicación de la normatividad, de cumplimiento de los mandatos judiciales. Punto. También tiene razón, pero…
Las cartas que siguen testimonian los pormenores de un debate que estamos alentando y que en todo momento ha guardado las composturas que toda discusión académica debe guardar.
 
 

Martes, 5 de agosto de 2008
Hola Enrique: bueno, ¿qué toca hacer, entonces? Un comunicado o carta abierta de las ONG y ciudadanos interesados al Presidente sería un buen comienzo, como para hacer un poco de Reforma del Alma (nota del editor, no hay cachita de por medio).
 
Ojalá la gente que se cortó las venas por una supuesta o posible amenaza al Candamo (que en realidad es el Parque Nacional Bahuaja Sonene, pero en Miraflores, San Isidro o La Molina Candamo suena mas bonito -igualmente sin cachita, sólo constatación de la realidad), hiciera la mitad de bulla por Pómac. Hubiese sido bueno que la misma bulla se hubiera hecho cuando se creó el Parque nacional Ichigkat Muja (Cordillera del Cóndor) recortando brutalmente la propuesta fruto de años de trabajo y concertación (y ningún héroe renunció en ese entonces)... Por favor ¿dónde firmo?.

Pero lo que dijo Ernesto es válido. No dijo que pedir el desalojo sea un capricho de pitucos, sino que así es como lo presentarán los invasores para hacerlo un "tema social" o político, que es peor (sino, pregunten a los presidentes regionales o a los ministros); para evitar esta distorsión que nos debilita, y coincido con Ernesto, hay que probar las sinvergüencerías. Esa es otra tarea.
Gustavo Suárez
gsuarezdefreitas@hotmail.com

 

 
Martes, 5 de agosto de 2008
Coincido totalmente con lo expresado por Ernesto. Toca hacer un periodismo de investigación en temas de conservación, acompañado de realizar denuncias formales ante las autoridades correspondientes (policia, fiscalía, contraloría, etc., según lo que corresponda). Esta tarea, además de ingrata, cuesta. Por eso suelen hacerla los periodistas, es parte del trabajo por el cual reciben sus ingresos. Pero no se si habrá muchos medios interesados. Las ONG no tienen dinero para ello, pero quizá podrían hacer una chanchita. Voluntarios sin respaldo institucional y económico no pueden hacer mucho, además hay que saber investigar, porque lo peor sería patinar y que las denuncias rebote, se limpien los sinvergüenzas (que en eso si que son muy buenos) y los bienintencionados terminen jodidos. La pregunta es quién conoce el negocio que pueda ayudar al colectivo de conservación a hacer buenas investigaciones, hay que construir algunas alianzas.
Gustavo Suárez de Freitas
gsuarezdefreitas@hotmail.com
 

 
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