Tenemos nuevo viceministro de Turismo
Se estrena bien Boris Gómez como nuevo viceministro de Turismo, el cuarto del segundo gobierno aprista, al aclarar que su hoja de ruta va a estar definida por el “especial énfasis en el trabajo con las regiones, con los alcaldes distritales y provinciales, con los presidentes regionales”. Boris es un viejo zorro del turismo provinciano y de los avatares de la industria sabe como el que más. Ha sido uno de los impulsores del turismo de naturaleza en el Parque Nacional del Manu y hasta hace unos días líder indiscutible de Manu Nature Tours y presidente de la Cámara Regional de Turismo (CARTUC), uno de los gremios más fuertes en el circuito sur andino peruano. Es evidente que Gómez es un hombre de acción y como empresario con varios lustros en el negocio turístico, ha sabido destacar por su tino, capacidad de negociación, claridad y defensa de los fueros del cusqueñismo menos desafiante. Recordemos que el Cusco es uno de los bastiones más duros del turismo cholo.
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Ardua tarea
A Boris le toca jugar un partido muy difícil. Pese a las cifras oficiales, en la cancha, donde rueda la pelota, a los empresarios peruanos les ha ido muy mal en el 2009. La crisis económica internacional, la violencia político-social (léase Bagua y sucedáneos) y la pandemia de la gripe AH1, entre otros males, fueron los detonantes para ese remezón institucional que todos hemos sentido. Entonces solo queda el reagruparnos como gremio, como grupo de interés común y empezar a concertar políticas. Con el Estado, desde el Estado, con el sector privado, con los poderes locales, con las comunidades insertas en el tema turístico, con todo el mundo. Esa papel mediador y propiciador del diálogo entre todas las partes es el que confiamos va a hacer Boris Gómez. Ojalá sea así.
Pablo López de Romaña
Pablo López de Romaña estuvo en el ministerio desde marzo del 2008, convocado por Mercedes Aráoz. TNews le da duro en su comentario de fin de gestión. Durísimo. No compartimos, naturalmente, esas opiniones. Para nosotros López de Romaña supo afinar una agenda que trató de ser consecuente con su afán de generar turismo interno y afianzar segmentos específicos como el del Turismo Rural Comunitario. Le faltó físico y como apunta Argumanis un poco de buen humor. Buen tipo, López de Romaña, como pocos, no se corrió a la invitación del sector público para trabajar en beneficio del país y eso hay que considerarlo en estos tiempos en que todos prefieren ser outsiders o francotiradores.
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