47
Miércoles, 9 de diciembre de 2009
 
 

La Interoceánica es una realidad
La Interoceánica del Sur es la vía que servirá a Brasil para conectarse con los mercados de Asia, pasando por Iñapari y desembocando en los puertos de Matarani, Marcona e Ilo. Es una realidad tangible -a la que solo le faltan pocos kilómetros para empezar a funcionar al cien por ciento- pese a la oposición de los grupos ambientalistas e incluso de la misma razón. La idea, ahora, es sacarle la vuelta a los pronósticos más oscuros e intentar construir una valla que sirva de protección a nuestra biodiversidad y a los bosques más prístinos del Planeta – al menos en la parte amazónica peruana- con propuestas turísticas y de desarrollo sostenible que aseguren el futuro de esta porción del paraíso.

De Puerto Maldonado a Rio Branco
Lo dijimos hace un tiempo en este mismo medio, (http://www.viajerosperu.com/soloparaviajeros/edicion30/viajeros.htm), los bosques por los que atraviesa la Interoceánica del Sur son los más vírgenes del Planeta y están en el Perú. Tenemos la obligación de protegerlos y conservarlos, no solo porque son el futuro de nuestra especie, sino también porque representan el negocio del milenio: el mercado de carbono y fuentes increíbles de agua pura. Volvimos por esta carretera – pasamos nueve horas en los buses de Móvil Tours- y la parte peruana de esta porción de la Amazonía sigue aún en pie, aún hay bosques primarios, aún hay fuentes de agua, pero no hay que bajar la guardia. La colonización avanza a un ritmo incontenible: más de cien familias llegan diariamente a Puerto Maldonado en busca de la tierra prometida, ampliado así la frontera agrícola y ganadera. Lamentable.

Dándole la vuelta al exterminio
Esto lo han comprendido muy bien las autoridades y gestores del desarrollo del Estado de Acre. Por lo que en los últimos años se ha puesto en marcha algunos proyectos para evitar la depredación del bosque y recuperar las zonas invadidas por la expansión agrícola que tuvo lugar a principios del siglo pasado, cuya consigna parecía ser: tumba el bosque y cría ganado. Ahora, nos lo dijo Cassiano Marques, el 90% del Estado de Acre posee cobertura forestal y el 45% de su territorio son áreas naturales protegidas – 68% de las cuales pertenecen a privados- y la población se aglomera en una “esquinita” del Estado, el resto está ocupado, es cierto, por los grandes ganaderos pero también por áreas protegidas y comunidades nativas.

A favor de la conservación
Acre fue el segundo Estado brasileño en contar con contar con un plan de Zonificación Ecológica y Económica y bajo esa premisa avanzan con sus propuestas turísticas e industriales. Quieren ser un Estado que posea un desarrollo sostenible y amigable con el medio ambiente. Rio Branco es, por ejemplo, una de las diez ciudades del Brasil con más kilómetros de ciclovías, tienen seis inmensos parques públicos ideales para la recreación de sus habitantes y la protección de parches verdes dentro de la ciudad. (por Anna Cartagena, enviada especial a Rio Branco)