Miércoles, 04 de junio de 20080
 
   
 
 

Entrevista

"El Estado debe exigir cuentas a la dejadez de algunas autoridades regionales”, entrevista a Guillermo Reaño
Por: Pilar Celi, revista Energía, Minería, Medio Ambiente

La revista Energía, Minería, Medio Ambiente, entrevistó a Guillermo Reaño, director del Grupo Viajeros y actual vice presidente de la Asociación Peruana de Turismo de Aventura y Ecoturismo (APTAE) para hablar sobre la actividad minera en nuestro país, los problemas ambientales relacionados con esta actividad que son fuente de continuos enfrentamientos con las comunidades.

Actualmente las mineras se han convertido en fuente importante de crecimiento para el país. Sin embargo el problema social que generan en las poblaciones no tiene cuando acabar. Desde tu punto de vista esto ¿Se debe a un inadecuado manejo de comunicación o la indiferencia que existe por parte de los representantes de las empresas mineras?
Preferiría creer lo primero. Lamentablemente la minería moderna, ésta que empieza a entender que las comunidades locales representan socios estratégicos de primerísimo orden, se instaló en nuestro país en un momento político, me refiero al decenio fujimorista, de profundo descuido por las relaciones comunitarias y el manejo comunicacional. Hay que recordar que la preocupación principal durante esa coyuntura política no fue otra que la de engordar la caja fiscal para demostrar los éxitos macroeconómicos que permitieran la continuidad del régimen. Entonces se creyó que solo era necesario acordar con las comunidades la construcción de infraestructura básica (me refiero a canchitas de fulbito) o invertir en bandas de música, camisetas para el equipo del pueblo y otras minucias. Hoy las cosas vienen cambiando debido, y que pena que así sea, a la convulsión social y los arrestos anti-mineros de algunas organizaciones y líderes populares.

Los problemas ambientales que generan las empresas mineras son continuamente motivo de enfrentamientos. ¿El estado debería aplicar sanciones más crudas para las empresas que no se ciñen a las normas ambientales?
El Estado debería actuar como árbitro, como organización dirimente y no lo está haciendo. Ha entendido que más importante es ser socio del capital y no del trabajo…y eso es un sinsentido. La economía moderna afirma que los procesos económicos deben sustentarse en el capital y en el trabajo. En las inversiones y en los hombres que hacen posible la existencia de los procesos económicos. ¿El Estado debe castigar a las empresas que no respetan las normas ambientales? Por supuesto, ese es su papel cuando se infringen las normas, para eso existen las leyes y la legislación sectorial. ¿Lo está haciendo? Solo cuando la evidencia de los hechos (y la presión internacional) imponen la necesidad de una sanción ejemplar…

¿Cuál consideras que son los principales problemas que actualmente afronta el país con respecto al trabajo que realizan las mineras?
Considero que mientras el Estado no defina su verdadero rol no podremos salir del atolladero. No puede ser juez y parte. Su papel es promotor, regulador y fiscalizador de la actividad minera. En ninguna ley se afirma que su rol está definido por su condición de socio militante del empresario minero. El otro problema serio es la falta de atención de algunas empresas mineras (formales) y en especial en las informales por el tema ambiental (que a la postre deviene en confrontaciones sociales). Nadie se ha puesto a pensar que estamos viviendo una emergencia climática y ambiental extremadamente seria y que es urgente estimular procesos de extracción y producción que sean lo más limpios posibles.

Hace algunas semanas el ministro de Energía y Minas, Juan Valdivia sostuvo que no sería necesario que el nuevo ministerio del medio ambiente fiscalice a su sector, ¿Cuál es tu opinión ante ese anuncio?
En este tema hay que ser claros: la primera instancia de fiscalización debe ser la del propio ministerio sectorial. Por eso es que el proyecto de ministerio del Ambiente que se viene discutiendo le asigna esa responsabilidad. Empero, la nueva autoridad ambiental que vamos a crear debe también ser fiscalizadora de este sector porque sobre la minería existen dudas jurídica y ambientalmente justificadas. Digamos que existe una opinión pública profundamente sensibilizada sobre el operar de la empresa minera en el Perú. Sus buenas prácticas ambientales no son de dominio público, lo que advierte la población es lo malo, lo conflictivo, el lado oscuro de una actividad que debe demostrar su compromiso con el desarrollo sostenible.

¿Qué opinas sobre el papel que realizan actualmente las ONG ambientalistas?
Las ONGs, en el Perú y en el mundo, se han convertido en una de las organizaciones más vigorosas de la sociedad civil. Por tanto no podemos caer en el facilismo de estigmatizarlas solo porque algunos de sus líderes lo que han venido buscando es el enfrentamiento o el usufructo de ventajas personales. Las profundas asimetrías (culturales, económicas, sociales, etc.) que existen en nuestro país entre ricos y pobres, entre minería y comunidades locales, hace necesario que existan organizaciones que sirvan de intermediarios entre estos polos tan separados.

¿Cuál es tu comentario sobre el trabajo que realizan las mineras con las comunidades peruanas?
Existe de todo en este reino del Señor…en materia de minería. Pero me voy a referir a las empresas responsables. Nunca antes en la historia del Perú se había trasladado tanto dinero a las provincias del interior como en estos últimos años y eso se debe a las tasas impositivas que están obligadas a cumplir principalmente las compañías mineras; lamentablemente, esos recursos se han perdido (y se están perdiendo) por la dejadez y la viveza de autoridades regionales, provinciales y distritales. Ellos son, las más de las veces, los responsables del estallido social y la grita anti-minera; a ellos el Estado debería exigirle cuentas y ponerlos en vereda. No digo el gobierno, que a veces pretende hacer aquello motivado solamente por cuestiones políticas y rabietas de esquina, digo la contraloría, el poder judicial y las demás instancias de control y fiscalización. Si las autoridades que manejan los recursos derivados de la minería lo hicieran de mejor manera, la percepción que los peruanos tendríamos de esta actividad sería definitivamente otro. Repito, estoy hablando de la empresa minera responsable, aquella que tiene estándares de primer mundo en cuanto a los temas ambientales y sociales se refiere. Porque para las empresas que medran con la pobreza y esperanzas de la gente, como dice Alan, habría que aplicarles la medicina de la patada en el trasero. No hay otra.