Miércoles, 14 de Enero de 20090
 
   
 
 

EN LOS LINDEROS DEL VRAE
(Ayacucho) Miguel Gutiérrez es uno de los periodistas de VOL que más lectores convoca. Su columna Todo Ayacucho se distribuye por Internet como pan caliente, miles de ayacuchanos lo siguen viaje a viaje para gozar con él la alegría del redescubrimiento de una tierra cálida a pesar de tantos golpes. Miguel viajó al VRAE, el mítico Valle de los ríos Apurímac y Ene,  para entender el drama de una geografía exuberante y de una realidad social compleja. El Perú hiriente de nuestros días.
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El VRAE
Lo hemos dicho antes. Gustavo Gorriti, de Caretas y Miguel Gutiérrez, de Viajeros, son los dos periodistas que más noticias nos han traído de los valles del Apurímac y el Ene en las últimas semanas. El interés del curtido reportero de Caretas no ha sido otro que el de la guerra contra los “remanentes” de Sendero Luminoso. La batalla del Vizcatán ha sido narrada como nadie por Gorriti. Gutiérrez, en cambio, fue en busca de las posibilidades de una región rica en esperanzas y bellezas como cancha. Lo suyo fue el futuro. La gente. Veamos qué nos cuenta nuestro reportero por Ayacucho…

 

 

En la ruta del VRAE
El camino de Ayacucho a San Francisco, en la selva departamental, es una trocha afirmada, ancha y en la que no hay que temer. Si el viaje se extiende hasta un poco más de las cinco de la tarde -los carros solo salen de Ayacucho hasta la 1 pm) entonces la lluvia puede hacer lo suyo. El calor se hace fuerte después de  haber dejado atrás San Francisco.
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Cataratas de Omaya
En Pichari, localidad que pertenece a La Convención, Cusco, siempre hay un buen restaurante a la mano. Ya estamos en el VRAE, esa zona "peligrosa" a la que nadie quiere llegar; sin embargo, a media hora el deleite se encuentra en las cataratas de Omaya, son varias, eso sí, hay que llegar caminando. De la más grande, dicen, no hay duda que es mágica, como todo en la buena selva. Eso sí, cuidado con adentrarse, uno siempre se puede perder, pero no se preocupe de las malas noticias, los problemas suceden a varios cientos de kilómetros.

Amaru Apurímac
“Me interesaba cruzar el río Apurímac, o al menos mojar mis manos en su corriente, para ello lo más común es dirigirse a Ccatun Rumi, a 15 minutos del centro de Pichari. Es el poblado de la orilla, como un pueblo de paso con algunos locales para comer algo antes de cruzar hacia Sivia. Dan ganas de seguir navegando río arriba, pero esas embarcaciones lo hacen mejor en otras temporadas, una de ellas, la de los meses de junio y julio. Me dicen que una embarcación más grande, es capaz de hacer una travesía hasta el valle del Urubamba, casi casi detrás del mismo santuario de Machu Picchu, una buena futura aventura que parte del mismo VRAE, como para imaginarla. Para que vean que este valle tiene sí muchas cosas por explotar”.
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Recomendaciones
Si el lector desea ir al VRAE, lo mejor es vacunarse contra la fiebre amarilla diez días antes. Después, solo hay que viajar a Ayacucho y preguntar y preguntar. Cuando llegue a Ayacucho, si su deseo es dirigirse inmediatamente al VRAE, puede bajarse del bus que lo ha llevado de Lima u otra parte, y pedirle a un chofer de moto o taxi que lo lleve al paradero de los buses que van a la selva. El paradero es conocido como el “paradero a Huanta”, así que es muy difícil que se pierda.

¿Cómo llegar al VRAE? Detalles y consejos
Huanta es la provincia de Ayacucho donde se encuentra la mayor parte de los puntos de atractivo social en el VRAE. Los precios de los buses que lo van a llevar a Pichari se mueven entre treinta y treinta y cinco soles, dependiendo de la comodidad del asiento. Como lo dijimos, Pichari queda en el Cusco,  porque una cola geográfica de dicha región se entromete en una hendidura de la forma geográfica de Ayacucho. En Pichari la movilidad lo va a dejar luego de seis o siete horas de viaje, dependiendo de la lluvia, pero con suerte y mucha más costumbre, no llegará después de las cinco de la tarde, tal vez cinco y media, por último.
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Cataratas de Omaya (2)
“Puede quedarse en Pichari y alquilar una habitación de alguna hostal que usted encuentre de su agrado. El precio por una cama puede ser de hasta 25 soles por noche. La misma gente del lugar le indicará cómo llegar a las cataratas de Omaya, lugar del cual no tenemos aún un registro fotográfico”.

En el Parque Natural de Sivia
Si desea conocer el  Parque Natural de Sivia (todoayacucho.wordpress.com), debe tomar un colectivo en cualquier ubicación de Pichari que lo lleve a la orilla del río Apurímac, el poblado se llama Ccatun Rumi (se pronuncia Jatunrumi). Puede decir: "lléveme a Ccatun Rumi". En esta orilla, hay botes que cruzan y llevan pasajeros de un extremo a otro por un sol cincuenta. El viaje dura dos minutos. La otra orilla pertenece al pueblo de Sivia.
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En el Parque Natural de Sivia (2)
“La entrada al Parque Natural de Sivia cuesta dos soles, se paga adentro y hay muchas personas con las cuales se puede conversar. Utilice repelente para los tobillos, el cuello, los antebrazos y otras zonas expuestas. El calor puede ser asfixiante. Tome bastante agua y todo el tiempo. Si desea seguir caminando, con mayor razón. Utilice bloqueador si es de su preferencia. Lo mejor es que consiga una aplicación que le sirva como repelente y bloqueador al mismo tiempo. Trate de remojarse con agua constantemente. Hay un río a dos horas a pie. Hay muchas cosas más a pie. Paqarinkama (hasta mañana)”.
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Pensamiento Miguel Gutiérrez
El VRAE es un lugar gigantesco que no debería estar siendo amenazado por la tala ilegal y los cultivos ilegales de coca que hoy mantienen a sus montes casi sumisos, a varios de sus pueblos sin comisarías y a sus comunidades no asistidas por centros de salud. Es una conjunción de faltas e ilegalidades que producen un estado bizarro, donde se pueden tomar muchas decisiones independientes del gobierno central. Esperemos que en el futuro esta geografía estén conectada no por intereses ocultos, sino por caminos y miradores donde los turistas puedan apreciar las especies en su cálido y exótico ambiente natural.

La cultura Huarmey
También estuvimos por Huarmey, en la costa de Áncash, a solo unas cuantas horas de Lima. Uno de sus principales atractivos es la zona campestre de Cus Cus, donde muchas familias acuden para pasar el día fuera del pueblo. Algo así como Chosica en Lima. Ahí se puede disfrutar de los deliciosos platos típicos como el ceviche de pato, picante de cuy, sudado de pescado, todo acompañado de yuca, arroz y frijoles. La bebida más rica es, por supuesto, la chicha huarmeyana.

Huarmey, de playas y algo más
Muy cerca de la ciudad de Huarmey encontramos 32 zonas y complejos arqueológicos como Huacamalaca, Pampita, El Campanario y El Pedregal – pertenecientes al pre-cerámico y contemporáneos a Caral. Qué increíble. Aquí hay mucho aún por investigar. La población huarmeyana está orgullosa de su herencia cultural Huari y Chimú, civilizaciones que se caracterizaron por sus textiles y trabajada cerámica. Huaris y chimús se dedicaronn con esmero a la pesca artesanal y a la agricultura; las dos actividades que hasta el día de hoy practican los recios hijos de Huarmey.
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Huarmey y la limpieza de Playas
Y es que en verdad Huarmey tiene mucho potencial, el mar, la arena y el paisaje son excelentes. Justamente el lunes 12 de enero se llevó a cabo la II Jornada Cívica de Limpieza de Playas que impulsó el Municipio local. Felicitaciones a las autoridades de Huarmey, ellas fueron los artífices para que una de sus playas se alzara con el prestigioso premio Ecoplayas 2008.

En el valle todo es mejor
Desde aquí hay rutas para ir a Recuay, incluso es el camino más directo para ir a Huaraz. Para los más avezados y aventureros, aquellos que van en busca de nuevas rutas y no le temen a lo desconocido, se podría incluso armar una circuito, según nos explicaron, que involucre a Huarmey – Catac – Huayanca – Huaraz – Huánuco – Ucayali y si se tiene físico, se puede llegar hasta Brasil.

Huarmey y el desarrollo
El mar de Huarmey es uno de los más profundos. De tener más apoyo del gobierno se podría construir un gran muelle en las orillas del mar, incluso podría convertirse en uno de los principales puertos del país. A diferencia del puerto de Chimbote, que ya no tiene para dónde crecer, éste podría ser un megapuerto. Existen cantidad de proyectos para hacer cultivos ecológicos, puertos de exportación y con eso contribuir al desarrollo de la ciudad. Los espárragos crecen aquí y solían ser el gran negocio de los agricultores. Ahora han bajado sus cosechas, afectadas por la crisis mundial.

La costa virgen de Áncash
Huarmey es costa virgen, agua verde; los entendidos la conocen como la piscina del Océano Pacífico. Tuquillo es la playa más hermosa de Huarmey, ganadora del Ecoplayas 2008 y la que tiene mayor oferta turística, más publicidad y más gente. Todos hablan de Tuquillo pero no conocen tanto las otras playas. Son varias: Manache, Antivito, La Posita, Pan de Azúcar, Maracaná, Corralones, Patillo, entre otras, son un montón y varias no tienen nombre, son playas vírgenes, desconocidas y muy poco visitadas. En Huarmey se ubica el distrito de Culebras , que también está creciendo y que busca su propio desarrollo ya que tiene hermosas playas que tranquilamente podrían darle a Culebras la categoría que merece pues quiere convertirse en una zona turística y diferenciarse de las demás.

 

  Buen viaje...