Miércoles, 5 de Noviembre de 20080
 
   
 
 

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CONTACTOS Y REFERENCIAS

Jueves, 7 de agosto de 2008
Los felicito por el boletín. También soy un viajeros empedernido y tengo publicados dos libros sobre “experiencias viajeras”, mucho me gustaría alcanzarles ambos textos, apreciaré me indiquen su dirección.
Iván La Riva
ivanlariva@hotmail.com

 

Magnífico. Tanto en Solo para Viajeros como en VOL, así como en el portal de turismo de Terra que estamos administrando, hay sitio para todos los que amamos viajar y escribir sobre nuestras aventuras. Gracias por la confianza. Nos puede ubicar en el teléfono 2722008.

 

UNIDOS POR EL BOSQUE DE PÓMAC

Jueves, 31 de julio de 2008
El caso de Pomac ilustra bien una situación que pone realmente en la indefensión a las áreas protegidas. Sabemos que las áreas protegidas son protegidas no porque en ellas nada pueda hacerse ni porque las resguarde un ejército, sino  que son protegidas por la Ley contra todo aquello que afecte sus objetivos de conservación; es decir, están protegidas legalmente. Si la aplicación de la ley tarda o no llega las áreas protegidas están en realidad desprotegidas. Cuando no hay presupuesto para contar con guardaparques o para que éstos puedan hacer su trabajo, es fácil que ocurran hechos que ponen en riesgo la integridad y los objetivos de las áreas protegidas sin que sean siquiera reportados y por tanto la Ley no actúa.

En muchos casos aún con las denuncias presentadas el sistema funciona en contra: dilaciones, jueguitos formales, trampitas de esas que no se quiere erradicar (como lo amparos abusivos y las denuncias a los funcionarios de áreas protegidas que cumplen con su deber por policías, jueces y fiscales que no cumplen con el suyo), entonces la ley no se aplica, o se aplica mal, en muchos casos porque esos señores policías, fiscales y jueces parecen creer que, en realidad, no es un tema importante, que es irrelevante que se pesque con dinamita, o que se tale unos cuantos árboles o se cacen unos monos; en otras ocasiones porque se emplea malas artes y hay un amplio espacio para pensar en componendas y corrupción.
Y, el colmo de los colmos, aún en los casos en que luego de larga lucha legal la autoridad nacional de áreas protegidas gana los juicios -como este caso de la invasión a Pomac, o el de los invasores en Chacamarca- son autoridades del propio gobierno, todos ellos, como los otros funcionarios antes mencionados, parte del propio estado que tiene un mandato constitucional de conservar las áreas protegidas, quienes dilatan la aplicación de la sentencia. Aquí, a este nivel de autoridades políticas, además de los ingredientes mencionados, se añade el "político" o el "social", para justificar la permanencia de los invasores. Realmente le tocará al Ministerio del Ambiente y al nuevo Servicio Nacional de Áreas Naturales Protegidas demostrar que si pueden hacer la diferencia. Ahora no habrá "falta de voluntad política". Y todos debemos apoyarlos. Y, sí, sería muy bueno una campaña como la de Bahuaja, pero como ya lo hemos conversado antes, cuando no hay espacio para "ganar cámaras", como si lo hay cuando se trata de actuar contra las grandes industrias extractivas o contra ciertos sectores del gobierno, muchos compañeros de ruta prefieren no mojarse. Ahí si no son tan viajeros. Una lástima. Pero igual, el tema es tan importante que vale la pena seguir en la lucha. Felicitaciones por poner el tema en el tapete.
Gustavo Suarez de Freitas
gsuarezdefreitas@hotmail.com

 

Las precisiones que hace Gustavo Suárez de Freitas son clarísimas: si el Estado es incapaz de proteger a las ANPs utilizando la ley, estamos fritos.  Es urgente, entonces, acudir a la sociedad civil para que ésta –con su voz y su protesta- impongan un nuevo statu quo. Si lo hicimos en Candamo, ¿por qué no creer que lo podemos hacer en Pómac? Es cuestión es estar unidos y empezar a movilizarnos…

 

Un tema que todos empezamos a levantar, obligados por la abrumadora evidencia, es la presencia del delito organizado en los bosques del Perú. Pienso, salvo mejor parecer, que este es también el caso en el bosque de Pómac, tanto en el carbón como en la invasión de tierras.

Lo interesante del delito organizado es que sin falta hay peces gordos, políticos y económicos, involucrados hasta el cuello. Es hacia estos que debemos apuntar, desenmascararlos y llevarlos ante la justicia. De lo contrario, es demasiado fácil enarbolar el discurso populista según el cual se trata siempre de gente pobre afrentada por los desalmados pitucos conservacionistas. Hay otras aristas del problema; pero esta me parece fundamental.
Ernesto Ráez
eraezluna@yahoo.com

 

Ernesto Ráez, para los que no lo conocen, fue el mastre de campo de la exitosa campaña Salvemos Candamo y es, en la actualidad, una de las voces más autorizadas para hablar de conservación y manejo de los recursos naturales. Ráez tiene razón cuando alerta sobre la pertinencia de enhebrar bien todos los cabos para organizar una campaña por Pómac que no nos convierta en “perros del hortelano” de fácil descalificación.

 

Amig@s: En el caso de Pómac se está haciendo caso omiso a lo que la ley manda aprovechando la débil constitución y presencia del Estado en esa zona (como en muchas otras). La sentencia ya está dictada y en resumen lo que sucede es que los invasores han coimeado a la policía y presuntamente a autoridades para que no se produzca el desalojo final.

La policía no se mete porque están amenazados y argumentan que no tienen recursos para hacerlo. Es decir, si el Estado quisiera realmente sacarlos, podría pagar y financiar tal acción, no obstante no lo hace porque no le interesa y no lo ve como una de sus prioridades. Además, hay mucho dinero en juego, ya que los invasores han invertido bastante en lo que ahora tienen ilegalmente.

Han talado el bosque y le han dado un uso agrícola. Para tal fin han metido bastante capital, el cual no están dispuestos perder. En mi opinión, creo que este caso es emblemático porque no se trata de taladores o traficantes de maderas migratorios que se mueven según vayan obteniendo madera. No. Estos señores están totalmente identificados y se han convertido en traficantes de tierras y en pequeños empresarios que se sientan en la ley, en la identidad cultural y los valores arqueológicos y biológicos.

No creo que sea este el caso de un capricho de pitucos conservacionistas contra gente pobre, pues estos patas (foráneos en su gran mayoría) tienen bastante billete. No es un capricho de pitear por unos pobres pobladores que no tienen nada y viven a expensas del bosque. Los perjudicados en esto somos todos nosotros y en especial los pobladores de la zona que ven alterado su entorno. No existe acá un discurso populista, simplemente lo que se pide es que se haga cumplir la ley y que se recuperen los terrenos de un santuario histórico invadido para poder iniciar la recuperación de su integridad biológica y arqueológica.

No encuentro el elemento "populista" que argumenta Ernesto. La denuncia que se hace en este caso como lo vuelvo a señalar es exigir que se cumpla la ley, nada más. Con respecto a lo que comenta Gustavo, existen muchos medios de comunicación interesados en informar y colaborar con la campaña en exigir que se haga justicia en Pómac. Y no solo en esta zona sino donde el Estado por fin deba tener presencia verdadera. Nuevamente, para este caso, es necesario que el Estado tome al toro por las astas y haga lo que deba de hacer, defender lo que le corresponde a los peruanos y no a una manga de personas.

Los medios de comunicación denuncian (unos con pruebas, otros sin muchas pruebas, es verdad) e invocan a que las autoridades cumplan bien su rol. No se puede desde una tribuna informativa o como ciudadano denunciar e interferir con un trabajo que no nos corresponde (ganas de hacerlo no me faltan). No obstante, es momento de unir fuerzas, crear alianzas y ayudar a empujar la pesada carreta de la justicia y el respeto de los recursos naturales y culturales del país.

Si bien es cierto, que la tala hormiga posiblemente continúe en Pómac debido á una falta de oportunidades y de un aprovechamiento mejor del bosque, tal actividad puede ser combatida y controlada una vez que se recupere el santuario y se le dé un uso que beneficie a los pobladores locales. No se le puede decir así de simple al poblador que no tale cuando tal vez lo haya hecho desde hace años, pero sí se le puede educar y formar en técnicas de mejor aprovechamiento de su bosque que le permitan obtener ingresos para "parar la olla". Es bueno que hayan comentarios ya que todos contribuyen a que de una vez por todas hagamos algo.
Enrique Angulo
eangulopratolongo@gmail.com

 

Para Angulo se trata de un asunto legal, de aplicación de la normatividad, de cumplimiento de los mandatos judiciales. Punto. También tiene razón, pero…
Las cartas que siguen testimonian los pormenores de un debate que estamos alentando y que en todo momento ha guardado las composturas que toda discusión académica debe guardar.

 

Martes, 5 de agosto de 2008
Hola Enrique: bueno, ¿qué toca hacer, entonces? Un comunicado o carta abierta de las ONG y ciudadanos interesados al Presidente sería un buen comienzo, como para hacer un poco de Reforma del Alma (nota del editor, no hay cachita de por medio).
 
Ojalá la gente que se cortó las venas por una supuesta o posible amenaza al Candamo (que en realidad es el Parque Nacional Bahuaja Sonene, pero en Miraflores, San Isidro o La Molina Candamo suena mas bonito -igualmente sin cachita, sólo constatación de la realidad), hiciera la mitad de bulla por Pómac. Hubiese sido bueno que la misma bulla se hubiera hecho cuando se creó el Parque nacional Ichigkat Muja (Cordillera del Cóndor) recortando brutalmente la propuesta fruto de años de trabajo y concertación (y ningún héroe renunció en ese entonces)... Por favor ¿dónde firmo?.

Pero lo que dijo Ernesto es válido. No dijo que pedir el desalojo sea un capricho de pitucos, sino que así es como lo presentarán los invasores para hacerlo un "tema social" o político, que es peor (sino, pregunten a los presidentes regionales o a los ministros); para evitar esta distorsión que nos debilita, y coincido con Ernesto, hay que probar las sinvergüencerías. Esa es otra tarea.
Gustavo Suárez
gsuarezdefreitas@hotmail.com

 

 

Martes, 5 de agosto de 2008
Coincido totalmente con lo expresado por Ernesto. Toca hacer un periodismo de investigación en temas de conservación, acompañado de realizar denuncias formales ante las autoridades correspondientes (policia, fiscalía, contraloría, etc., según lo que corresponda). Esta tarea, además de ingrata, cuesta. Por eso suelen hacerla los periodistas, es parte del trabajo por el cual reciben sus ingresos. Pero no se si habrá muchos medios interesados. Las ONG no tienen dinero para ello, pero quizá podrían hacer una chanchita. Voluntarios sin respaldo institucional y económico no pueden hacer mucho, además hay que saber investigar, porque lo peor sería patinar y que las denuncias rebote, se limpien los sinvergüenzas (que en eso si que son muy buenos) y los bienintencionados terminen jodidos. La pregunta es quién conoce el negocio que pueda ayudar al colectivo de conservación a hacer buenas investigaciones, hay que construir algunas alianzas.
Gustavo Suárez de Freitas
gsuarezdefreitas@hotmail.com

 

Martes, 5 de agosto de 2008
Hola a todos
Me he tomado la libertad de ingresar el primer comentario de Gustavo (no éste, porque me pareció más personal) y los de Ernesto y Enrique en el “blog” que se está armando en VOL a propósito del mismo tema (ver: http://www.viajerosperu.com/new_cuaderno.asp). La idea es seguir formando corriente de opinión para salir a matar (si el término es válido) en defensa de Pómac.
Razón tenía Chirif cuando en una conversación a propósito de Candamo (si, ya sé Gustavo, Parque Nacional Bahuaja-Sonene) me decía que nos faltó un poco de audacia –como colectivo- para celebrar el triunfo de nuestra causa. Su razonamiento era sencillo: no solo hay que sacar conclusiones buenas de las derrotas, las victorias también enseñan y mucho. Además, Chirif off  the record, motivan a seguir en la lucha.
Varios meses después, reconozco un tercer acierto en el pensamiento Chirif. Festejando las victorias aprendemos también algo de los procedimientos que nos permitieron conseguirlas. Y en el caso de Candamo-Bahuaja-Sonene no me queda ninguna duda que fue la empatía (conexión, digamos. Hacer clic en el lenguaje de la farándula) entre nuestra rabia y un sinfín de opiniones públicas (las locales, las regionales, las nacionales, las de afuera, las de los escépticos; tantas como uno se pueda imaginar) el factor decisivo. Logramos conectarnos con el sentimiento de la gente y nos ligó un gol –como diría Solano- a lo Lolo Fernández.

Intentemos repetir el plato con Pómac. Hagamos sólido nuestro pensamiento en estos foros y salgamos al ataque. Mismo México 70.
Guillermo Reaño
guillermorea@grupoviajeros.com

 

Miércoles, 6 de agosto de 2008
En efecto, Guillermo, en el caso del Candamo, tocamos un nervio sensible inesperado de la sociedad nacional y de la sociedad regional en Puno y Madre de Dios. Se ha dado antes, cuando estuvo amenazada Pacaya Samiria, en tiempos de Belaunde, y la sociedad loretana reaccionó junto con los conservacionistas.
No creo que eso pueda ocurrir "por diseño", al menos no en el corto plazo. Tampoco creo que se haya tratado de una mera coyuntura favorable. Debemos recordar que Bahuaja Sonene y Tambopata son producto de una década de negociaciones y de construcción de una conciencia y un cierto orgullo local, junto con la construcción de una cultura de cooperación entre ONGs que no existió --por ejemplo-- en Manu, además de valiosos aportes comunicacionales (Volver a Tambopata, Candamo, la última selva sin hombres, etc.) que permanecieron en el imaginario ciudadano y renacieron ante la crisis. En Pacaya Samiria, se hizo también un trabajo previo evidentemente efectivo en convencer del valor del gran humedal para la pesca que alimenta Iquitos y más allá.
Hubo otros elementos a resaltar: la alerta temprana, la pre-existencia de redes listas para reaccionar, la coyuntura TLC favorable, el severo desprestigio de mineros-petroleros y el que se trató de una amenaza y no de un hecho consumado. Algunas lecciones estratégicas son simples: la comunicación social cercana a los intereses y a la sensibilidad popular es una herramienta poderosísima; debemos procurar que la ciudadanía se apropie de las áreas protegidas como su territorio --tanto objetivo como subjetivo--; la construcción de colectivos solidarios multi-institucionales tiene un rol fundamental en el flujo eficiente de información y en la capacidad de reacción.
También estoy de acuerdo con la ironía de Gustavo, sobre héroes y venas cortadas, a mí siempre me gusta la ironía, porque nos hace poner pies en la tierra y es más atractiva que el patetismo. Pero toda moneda tiene dos caras, y el hecho es que Candamo fue una victoria y debimos celebrarla más. También debimos reflexionarla más. Sólo que lo del MinAmbiente distrajo a más de uno, habituados como estamos a ser más palaciegos que políticos. Y también ocurre que en la conservación en el Perú sobrevive la conducta fisión-fusión de los maquisapas, que se unen en las crisis y luego se apresuran a separarse nuevamente. Los nuevos colectivos demuestran que sí existe un proceso de  evolución a ese respecto. También existe, creciente aunque primigenio y heterogéneo, un proceso de reflexión más allá de la coyuntura y lo palaciego. Pero eso no salvará a Pómac, ahí se precisa actuar con gran energía ahora, sin tanta filosofía.
Ernesto Ráez
eraezluna@yahoo.com

 

RECETA PARA SALVAR EL AYLLU

12 de junio de 2008
He leído con extrañeza el boletín de Viajeros donde el redactor confiesa que no entiende la velocidad y sentido de la modernidad y la tecnología. Y por ende, hace un reclamo acerca del Ayllu culpando a la empresa Starbucks de estar presionando la salida del Ayllu. Al respecto, en aras de la verdad debo decirles que NO ES CIERTO que el Starbucks haya ofrecido ninguna cifra ni oferta para ocupar el lugar que actualmente ocupa el Ayllu.Por otro lado, si bien puede entenderse lo carismático y emblemático que resulta el Ayllu para la ciudad del Cusco (es como cerrar el Haití de Miraflores) debe entenderse también que no puede obligarse al legítimo propietario del local a mantener a un inquilino que paga poquísimo y peor aún se presenta como víctima de un despojo cuando él es el que está abusando del usufructo de un local que no le pertenece ¡desde hace 35 años!.Finalmente, existen sobrados antecedentes de esta nostalgia de una población ante el cierre de un lugar tradicional o querido. Hasta ahora se habla en Lima del Palace Concert y la Botica Francesa del Jr. De la Unión o El Cortijo de Miraflores. Más recientemente, casos como la venta de Wong (en el que los Wong tuvieron que ir al programa de Jaime de Althaus para “justificar” su decisión) o la demolición del cine Alcázar (con artículo de Caretas incluido) generaron protestas y reclamos que finalmente pasaron y se olvidaron en pocos días. Por otro lado, en el caso concreto del Cusco, tanto el Bembo’s como La Bondiet (frente a La Merced ) se han posicionado muy bien y están llenos de cusqueños que pagan más por productos de mejor calidad. Le pisan los talones Don Esteban y Don Sancho así que sabemos que finalmente el Ayllu también podría ser reemplazado y casi, casi olvidado. No se trata de echar más leña al fuego pero las cosas en su justa dimensión.
Luis Castañeda
luchin@luchin.com

 

En su momento: el problema del Ayllu es principalmente un asunto de reglamentación, no de buenos y malos. Tiene razón Luchín cuando afirma que no existe ninguna normatividad que le exija a un propietario mantener el precio del alquiler de su patrimonio aun cuando tenga una oferta mejor. El asunto Ayllu debemos encararlo a partir de una negociación que concilie el afán de todos por preservar los patrimonios y paisajes urbanos del Cusco y el deseo del Arzobispado de mejorar los contratos que tiene con los inquilinos que usufructúan de sus propiedades.reglamentación, no de buenos y malos. Tiene razón Luchín cuando afirma que no existe ninguna normatividad que le exija a un propietario mantener el precio del alquiler de su patrimonio aun cuando tenga una oferta mejor. El asunto Ayllu debemos encararlo a partir de una negociación que concilie el afán de todos por preservar los patrimonios y paisajes urbanos del Cusco y el deseo del Arzobispado de mejorar los contratos que tiene con los inquilinos que usufructúan de sus propiedades.

 

Leo con alarma y escándalo la nota que trae Solo para Viajeros sobre el posible intento de Starbucks de sentar reales en el local del tradicionalísimo café Ayllu, en la Plaza Mayor de Cusco. Por supuesto, esto es inadmisible. El café Ayllu, donde se ofrecen los mejores pasteles de manzana del mundo, al compás de Vivaldi (otro rasgo único), es una institución cultural viva del más alto valor y su lugar, inconspicuo y decente,  está en la Plaza Mayor. Es el último reducto de los viejos cusqueños en esa plaza tomada por las hordas gringas mascadoras de chicle, por sus imitadores criollos y por los jaladores espantosos. Es un remanso genuino de cusqueñidad en una ciudad cada día más horrible e impropia. Es hermoso sentarse en las tardes, rodeado de viejos cusqueños, perfectamente anónimo, casi invisible, y ver pasar el circo en que se ha convertido la Haucaypata, como si fuera cosa de otro mundo (que lo es). ¡No se puede hacer eso desde un Starbucks,pues! Imagina las fotos: "Mira, aquí está la Catedral del Cusco, al lado, la Sagrada Familia... ah, eso verde a la izquierda es el Starbucks!". Lo siguiente será un McDonalds en el Huayna Picchu. (Ya me imagino la gran M amarilla significando el dominio del mal gusto sobre el sagrado espacio...).Hemos tenido excelentes relaciones, cuando tratábamos con café orgánico, con Starbucks, que se esfuerza en mostrar una profunda responsabilidad social. Busquemos, pues, el diálogo; pero también sonemos, fuerte, la alarma.
Ernesto Ráez
eraezluna@yahoo.com

 

Busquemos el diálogo, quedémonos con esa última frase de Ernesto Ráez; por cierto, recientemente galardonado con el Premio Whitley, uno de los premios de mayor renombre en el mundo de la conservación.