Según Inkaterra, esta filosofía aplicada hace más de 20 años concuerda con el importante acuerdo de Copenhague que se va a realizar en diciembre del presente año. De acuerdo a las investigaciones de la Universidad de Leeds, los bosques protegidos por Inkaterra evitan la emisión de 733 toneladas de carbono por hectárea, lo que da un total de 12 millones 461 mil toneladas de dióxido de carbono que se protegen en 17 mil hectáreas de bosque tropical primario en la Reserva Ecológica de Inkaterra, en las cercanías de la Reserva Nacional de Tambopata.
Estas parcelas son monitoreadas periódicamente, midiendo el crecimiento y la capacidad de captura de carbono, a la vez que aporta a la lucha contra el Calentamiento Global, con este resultado significativo, considerando que la deforestación del bosque amazónico es la segunda causa de emisiones de dióxido de carbono (CO2), la principal fuente de efecto invernadero a la atmósfera. Estas importantes investigaciones se realizan desde hace 20 años con científicos como Oliver Phillips, catedrático de Ecología Tropical de la Universidad de Leeds en Inglaterra, que trabaja en la Reserva Ecológica Privada de Inkaterra en Madre de Dios desde el año 1989, época en la que instaló cuatro parcelas permanentes conjuntamente con Alwyn Gentry, Percy Nuñez y Néstor Jaramillo, dentro de un trabajo integral liderado por William Duellman.
Como se recuerda, iniciaron este proyecto con un inventario de árboles, lianas y otras especies vegetales del bosque tropical amazónico. Según Phillips “los bosques tropicales han subsidiado nuestra forma de vida en las economías industrializadas y eso ha ayudado a hacer más lento el Cambio Climático Global". Oliver Phillips, en declaraciones a BBC Mundo, dice que “no importa cuán lejos vivamos de esta región, debemos mucho al bosque amazónico, que a lo largo de la historia ha mantenido lo que ahora es una quinta parte de nuestras emisiones de dióxido de carbono”.
Ocho años después que Inkaterra iniciara estas actividades contra el Calentamiento Global se realizó el Protocolo de Kioto el 11 de diciembre de 1997, donde se priorizó la reforestación como arma principal contra el Cambio Climático. Hoy el ejemplo de Inkaterra es base para la propuesta planteada:”Que la naturaleza cumpla su función social mediante el desarrollo sostenible, la conservación y la inclusión social”. Esta propuesta trae como consecuencia la bonificación por la acción de evitar la deforestación de los bosques. (Travel Update)